26 Jul 2017
Julio 26, 2017

Nuestros Cursos

0 comentario

Durante el mes de julio tuve la suerte de poder asistir al curso de encuadernación básico. Si ya me gustaba este mundo, os aseguro que desde ahora mi pasión por él es mucho mayor. Quienes me conocen saben que no siento especial atracción por el mundo de las “manualidades”, sin embargo, después de haber realizado este curso, debo admitir que solo espero ese momentito libre para poder ponerme a hacer libretas, cuadernos, álbumes…

De la mano de Marcos Faria, excelente y, sobre todo, paciente profesor, resulta todo mucho más fácil y atractivo. En este curso hemos aprendido, partiendo de un papel en blanco,  a crear nuestros propios, únicos y personales papeles decorados con los que luego realizaríamos nuestras encuadernaciones, haciendo una encuadernación copta y otra japonesa. De la copta os hablé hace unos días, hoy os contaré algo muy resumido sobre la japonesa.

 

La encuadernación japonesa, ideada para conservar peculiares técnicas de impresión y de plegado, tiene una estructura interna que difiere bastante de las encuadernaciones utilizadas en los libros occidentales. El papel con el que se construían los libros japoneses, debido a su finura y transparencia, obligaba a plegar de una forma determinada cada uno de los folios que lo componían. Al ser tan fino el papel, se entiende que la encuadernación se limitase a un fino hilo para unir los cuadernillos que componían el libro. La costura se hizo visible al exterior, facilitando la apertura de los libros.

Todo esto, y muchas cosas más, las hemos aprendido en este fantástico curso básico de encuadernación, que nos prepara para poder afrontar el siguiente nivel, previsto para el mes de septiembre, y que promete ser muy interesante.

¡Hasta la próxima!

 

 

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *